¿Quién debe ser el interlocutor de la Industria de Reuniones ante los Gobiernos?

Al estar la industria de reuniones en nuestro país, agrupada en diferentes asociaciones gremiales (ya hemos repasado quienes la integran y son al menos 11) que trabajan dedicadamente (según su especialidad) en la profesionalización de sus miembros, la generación de oportunidades de negocios y organización de foros de interacción (networking), se hace necesario que “alguien” luche por defender sus intereses, enfatizar su relevancia en la sociedad-economía y facilitar su operación comercial.

Debido a que ninguna de estas asociaciones cuenta con el “cabildeo” como una de sus misiones, es que se ha hablado hace tiempo de la conformación de una cúpula que realice dichas funciones y represente a la industria de reuniones ante las diferentes instancias del Estado Mexicano (diferentes poderes y niveles de Gobierno).

Ejemplos de las “causas” que habría que defender constantemente son: la claridad y consistencia en las reglas para la aplicación de los beneficios/incentivos fiscales en la atracción de eventos; la facilitación de trámites migratorios y aduanales para los organizadores con eventos internacionales; el reconocimiento y generación de estadísticas oficiales relativas a la industria (como sucede en muchas otras ramas de la economía);  así como la garantía/consistencia de recursos promocionales para la atracción de congresos (entre otros). Por otro lado, se requiere de la interlocución para lograr también, en contraparte,  el apoyo de la industria a los Gobiernos con esfuerzos de capacitación especializada, apoyo a los clusters industriales en la generación de foros/expos, estudios de factibilidad para la construcción de recintos y acompañamiento en las actividades de promoción o postulación de destinos para eventos.

Entre las alternativas, se ha puesto en la mesa la integración de esta nueva “cúpula” al  Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET), lo que considero a todas luces un error que va en contrasentido del reconocimiento de nuestra actividad como una industria que está relacionada con el turismo, pero que no dependiente de él.  Los que saben como funciona esta industria en el mundo, conocen por ejemplo, que en Estados Unidos una cosa es la US Travel Association y otra el Convention Industry Council (ambas cúpulas representan a decenas de organizaciones de sus sectores), que SÍ trabajan juntas en algunos aspectos pero tienen bien diferenciada su razón de ser y su representatividad.

Debo decir que respeto profundamente la labor que por años ha venido haciendo el CNET en el sector turístico, defendiendo, aportando, representando, generando estadísticas y alzando la voz cuando ha sido necesario ante las diferentes autoridades. También respeto, conozco y reconozco  a sus gremios afiliados como colectivos vivos y actuantes de tan importante actividad económica para México; también celebro el que dentro de su equipo tengan al mejor turistólogo del país (el Dr. Francisco Madrid, director de la Facultad de Turismo de la Universidad Anáhuac) apoyando en la generación de estudios, reportes y estadísticas; he interactuado con sus Presidentes en varias etapas, el actual es amigo y accionista de una de las empresas hoteleras que más infraestructura y operación tiene dentro de la industria de reuniones.  Sin embargo, a nivel cúpula turística,  entre sus atribuciones, actuaciones y prioridades no figura realmente nuestra actividad (lo que está bien pues ya tienen muchos asuntos que atender y gremios turísticos que representar).

Recordemos que la interlocución de la industria de reuniones no sólo debe de ser con la Secretaría de Turismo sino con la de Educación, Economía, Hacienda (Tasa 0 Aduanas), Gobernación (Migración), Relaciones Exteriores y Salud; con el Consejo de Promoción Turística de México (CPTM) sí, pero también con Proméxico, Conacyt e incluso CONACULTA o el Instituto del Emprendedor.

Recordemos también, que según el estudio publicado por el CPTM en cuanto a la relevancia económica de nuestra industria, el 49% de los beneficios recaen en prestadores de servicios “no turísticos” (empresas de audiovisuales, producción, montaje, banquetes, etc.) y por último no olvidemos que la razón que tiene un organizador para seleccionar un destino no tiene que ver con sus atributos turísticos, sino su conexión local con su gremio-profesión-sector; el involucramiento de su academia o su ambiente para hacer negocios, entre otros.

¿Qué hay vasos comunicantes? ¡los hay! ¿Qué la hotelería vive en buena parte de los beneficios de la industria?… es un hecho; ¿qué un 23% de los cuartos noche ocupados del país alojan a asistentes a reuniones? ¡es correcto! Y ¿qué el 25% de los alimentos y bebidas consumidos por turistas, lo hacen asistentes a reuniones? es verdad.  Por lo que mi sugerencia es que si surge el COMIR (Consejo Mexicano de la Industria de Reuniones), éste luche junto con el CNET cuando proceda (de hecho hay 2 asociaciones de nuestra industria que ya son miembros), se alíe con la Confederación de Cámaras Industriales (CONCAMIN)  cuando se requiera, se reúna con la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio (CONCANACO) cuantas veces sea necesario, pero que haga valer su relevancia como industria, como sector organizado y como generador de más de 800,000 empleos en el país.

Hemos perdido batallas en la industria (otra vez Tasa 0 que ahora es un beneficio fiscal en forma de decreto que cada año amenaza con desaparecer, por ejemplo) que nadie ha sabido defender, presupuestalmente no existimos para los Gobiernos incluso locales (en comparación con las inversiones publicitarias para la promoción turística tradicional) y no hemos sido capaces de salvar, dado lo desarticulado de nuestra forma de organizarnos ya que nadie ha dado la cara por nosotros.

El buen momento por el que atraviesa la industria de las reuniones a nivel mundial debe ser el motor que impulse de una vez por todas la creación de la versión nacional del “Convention Industry Council”  o de lo que en Europa es el JMIC (Joint Meetings Industry Council ) organizaciones paraguas que agrupan más de 32 asociaciones a nivel internacional .

Otros artículos del autor: ¡Ya contamos con un Centro de Convenciones!… ¿Ya la hicimos?

Eduardo Chaillo, CMP, CMM, CASE

Cuenta con una Licenciatura en Administración de Empresas por el ITAM y Estudios de Maestría en Finanzas por el ITESM. Ocupó el cargo de Director Ejecutivo de Turismo de Reuniones del Consejo de Promoción Turística de México con sede en la Ciudad de Washington, DC de 2010 a enero del 2013. Asimismo también fue Director Regional para EU y Canadá (Unidad Estratégica de Negocios) y Director Ejecutivo de la Oficina de Congresos y Convenciones en el CPTM. Anteriormente fue Director General de Turismo del Gobierno del Estado de Zacatecas. Coordinador Promocional de Turismo Alternativo y Náutico de la SECTUR. Director General del Tianguis Turístico de Acapulco. Eduardo recibió el Power and Proflie Award del Joing Meetings Industry Council el 2012 y fue nombrado por la revista Succesful Meetings uno de los 25 líderes con mayor influencia en el 2012. Recientemente fue incluído en el grupo del 2013 del Hall of Leaders del CIC

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