La reputación de los destinos y la Industria de Reuniones

¿Se imaginan lo que los organizadores de reuniones estaban analizando si es que vieron por la televisión las convenciones de los partidos políticos en los Estados Unidos esta semana? ¿Saben lo que representará en negocio futuro el haber albergado la cumbre Republicana para Cleveland, Ohio o la demócrata para Filadelfia?

Apuesto que estarían imaginándose su propio evento en estas ciudades en que ha sido evidente que pueden convivir tanto espacios para manifestaciones opositoras, como escenarios para entrevistas televisadas y por supuesto las arenas para los oradores principales, con buena acústica, comodidad para los asistentes, salidas de emergencia, etc.), que mejor demostración de que son ciudades ideales para grandes eventos, que lo que todos pudimos ver en televisión.  ¿Dónde se hospedaron todos esos asistentes? ¿Qué transportación utilizaron?, ¿A dónde iban a cenar o a tomarse una copa?   Sin duda, sí no estaban preparados al 100% ya lo están después de lo que están viviendo con la correspondiente derrama económica y excelente promoción, todo es un tema de Retorno de Inversión como pueden leer aquí.

¿Recuerdan dónde fue la última reunión de los Presidentes  de México- EU y Canadá en nuestro país? O hace unos años ¿Dónde se dio el incidente diplomático con Fidel Castro o donde llamó la atención el Rey de España a Hugo Chávez? ¿Qué sería de Davos, como destino de reuniones, si el WEF no se celebrara en esa ciudad de Suiza cada año? ¿Dónde pronunció García Márquez su famoso discurso en donde proponía “jubilar la ortografía” de lengua española? ¿Por qué los países están tan ansiosos cada año por saber el lugar que ocupan en el ranking de ICCA respecto a grandes congresos?

Las respuestas a estas preguntas apuntan a que al recibir determinado tipo de reuniones, congresos, cumbres o grandes exposiciones en los destinos hay un impacto en la visibilidad y si todo sale bien o el ambiente es favorable hay un resultado positivo en la reputación percibida de las sedes… Lo hemos dicho, no todo es dinero, hay otros legados trascendentales de los eventos.

Recuerdo hace unos años, que los miembros del Gabinete Federal en México tenían la encomienda de llevarse a nuestros destinos, cualquier reunión regional, continental o mundial relacionada con su campo de acción. De ahí, que en pocos años recibimos varias cumbres de las agencias de la ONU, trilaterales comerciales, regionales  que en resumen apretado son la de Financiamiento en Monterrey, COP16 en Riviera Maya, ITU en Guadalajara, OMC en Cancún, etc.  Sin duda, esta fue una estrategia ganadora que precedió el ímpetu por construir recintos y desarrollar estrategias de atracción de reuniones en varias ciudades de México.

Y estas son reuniones relativas al sector público.  Si una ciudad empieza a ser sede de grandes congresos médicos, se posiciona de inmediato y mejora su reputación en campos científicos, académicos y de investigación, por ejemplo. Es decir , hay un impacto en el posicionamiento general pero también una mejora de reputación sector por sector.

No me parece una coincidencia entonces, que en el índice de ciudades con mejor reputación (RepTrack@…Reputation Institute) estén destinos líderes en recepción de eventos internacionales, pues también funciona a la inversa, es decir, ciudades con mejor reputación serán más atractivas para la captación ulterior de Congresos Mundiales, Cumbres y otro tipo de acontecimientos inclusive deportivos o políticos. Sólo doy algunos ejemplos internacionales de ciudades rankeadas con gran reputación: Sydney, Viena, Vancouver, Tokio y Barcelona.

Recientemente escuché en un panel discutir de la repercusión que en sus respectivos destinos tuvieron decisiones legislativas que resultaron discriminatorias a representantes de Charlotte (Carolina del Norte) e Indianápolis y como los “meeting planners” en algunos casos tuvieron que cancelar la realización de congresos ya ganados en esos destinos. Ciudades que aunque sea ¨temporalmente¨ resulten poco amigables para un tipo de visitantes o que dadas sus condiciones de seguridad no garanticen la viabilidad de los eventos tienen que trabajar muy duro en sus estrategias de comunicación.

Entonces… Qué es primero el huevo o la gallina? No sé,  pero si un destino apuesta a convertirse en sede de grandes reuniones seguro que uno de los beneficios de esa actividad será una mejora de la percepción de la marca de su ciudad. Estoy seguro de que los asistentes a las cumbres del cambio climático se llevan una impresión del lugar en que se desarrollan los COP (en nuestro caso fue Cancún, algo similar pasará con Hábitat en Quito) , pero además estando ahí saldrán comunicados de prensa, los asistentes publicarán fotografías-vídeos en sus medios sociales (habrá un hashtag que se puede volver viral), se elaborarán boletines en donde los acuerdos tengan incluso el nombre de la ciudad, etc. Así, fue un gran acierto el haber inaugurado el Centro de Convenciones de Punta del Este con un evento memorable: los Premios Platino.

Presumamos los eventos que ya tenemos y penetremos sus medios de comunicación-audiencias para generar testimoniales, materiales y mensajes clave que demuestren que somos capaces de albergar y generar maravillosas experiencias para los asistentes a congresos, convenciones, cumbres y acontecimientos importantes en nuestros destinos.

Que mejor herramienta promocional que poder transmitir como conviven los asistentes a un congreso con las vivencias diarias y tradiciones cotidianas de una sede. Siempre hay que tener en mente que se trata de que la experiencia del asistente (o visitante) empate con la calidad de vida del habitante de nuestras queridas ciudades.

Otros artículos del autor: La importancia de la comunicación estratégica en la Industria de Reuniones

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