Escenarios y Buenos Deseos para la Industria de Reuniones en 2017

Ciertamente comienza un año de retos, de incertidumbre y de cambios de rumbo en el mapa socio politico mundial; comienza también, en mi opinión,  un ciclo de nuevas oportunidades para la industria de reuniones y turismo.

Sabemos de las tendencias, de las nuevas exigencias de los tomadores de decisiones, de la irrupción de la tecnología tanto para el diseño de eventos como para mejorar negociaciones, cotizaciones y propuestas.  Recordemos siempre que la tecnología no es competidora de las reuniones, tampoco un fin en si mismo, pero sí una maravillosa herramienta para, sobretodo, la obtención de información que nos permita tomar mejores decisiones.

Conocemos también la oportunidad que representa el incluir a nuevos actores, como aquellos que representan esquemas de economía compartida (y sus derivaciones) en los destinos o miembros destacados de la academia para reforzar contenidos.

Tenemos también en nuestra región con que hacer frente a la demanda por mejores alternativas de alimentación y actividad física en las convenciones; y por supuesto que podemos enfrentar con mucha solidez la búsqueda por autenticidad y extensión de eventos más allá de los recintos especializados. Nos sobran atractivos culturales, naturales y de aventura para dotar de espacios alternativos las propuestas hacia los “meeting planners”.

Los ingredientes para diseñar experiencias memorables en cada uno de los eventos que llegan a la región,  están ya en nuestros maravillosos destinos sede, sólo hay que “salir a contar la historia” y hacer una bien pensada ensalada con ellos para hacer coincidir la promesa con la vivencia. La creciente exigencia por la personalización de dichas experiencias, aún en las exposiciones más concurridas ,de acuerdo a las características/comportamiento de las “personas” o “tribus” (y no ya con la aburrida segmentación demográfica), llegó para quedarse.

Las “mayorías jóvenes” de los países de América Latina representan un elemento favorable ante el escalamiento de posiciones de liderazgo de las nuevas generaciones, ya que los oferentes hablarán el mismo idioma moderno que los demandantes de soluciones innovadoras para eventos.

Nuestras oficinas de convenciones o de “marketing” de destinos deberán asumir un nuevo rol de constructores de puentes con líderes locales y “asesores” de contenido para los dueños de los eventos. Los organizadores deberán dedicarse más a ser orquestadores del capital intelectual más que a temas puramente logísticos.

Requerimos elevar la competitividad de nuestra regiòn conectando mejor la industria de reuniones con la academia, tanto para preparar mejores cuadros a futuro como para atraer eventos desde los contenidos producidos en los centros de investigación y universidades.

Sin embargo, todo el análisis anterior sobraría si no reconocemos que en nuestra región debemos esmerarnos a transmitir confianza, divisa que sigue siendo la más importante y que hoy en el mundo en que vivimos, luce un poco devaluada.

! Feliz año nuevo a todos y hagamos equipo para llevar a nuestra región al mejor desempeño de su historia en cuanto a recepción y atención de reuniones se refiere!

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